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"El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo leen una página." - St. Agustine

sábado, 2 de marzo de 2013

ALEJANDRÍA: LA CIUDAD DEL EMPERADOR

A pesar de su grandeza - histórica y de población - tuvimos tiempo de visitar aquellas zonas emblemáticas y con más peso dentro de la ciudad. Fundada por Alejandro el Grande en el año 332 la ciudad es digna del nombre del Emperador. El puerto está un poco lejos, a unos 30km aproximadamente. Desde la terminal hasta la ciudad es una carretera costera "interminable" llena de coches es un caos absoluto de circulación de 2 a 6 carriles.

La estampa incial comienza por la entrada en el Puente Stanley.


Unos minutos más tarde nos metemos de lleno en el centro histórico que es una magnífica "miniciudad" amurallada.

Lo primero que visitamos fue el Palacio Real o Palacio de Montazah. Es impresionante el porte que tiene. En realidad está dividido entre el palacio de los hombres y el palacio de las mujeres.

Si nos gusta la Historia, una de las paradas obligadas era acercarse hasta el Museo Nacional de Alejandría. Y así hicimos nosotros.


De camino hicimos una parada para descansar y estuvimos en la zona de la Ciudadela o Castillo de Qaitbay, una fortaleza con un porte sensacional y muy bien cuidada. Destaca por su excepcional piedra blanca. Tuvimos la ocasión de darnos una vuelta por el paseo marítimo para relajarnos.


Al igual que en la parada anterior, la Mezquita de Abu Al-Abbas al Mursi, y más conocida como Mezquita del Murciano, también guarda un aspecto fabuloso por su piedra. Nos recuerda mucho a la Mezquita de Túnez, aunque es de menor dimensión. Es el edificio religioso de más importancia en la ciudad. Su interior nos recuerda mucho a cualquier monumento islámico.



No podíamos marcharnos de Alejandría sin conocer el espíritu callejero, así que apostamos por dar una vuelta entre los bazares y tiendas tradicionales. Es una ciudad llena de vida y con espíritu comercial increíble.


Naturalmente, no podíamos perder la ocasión de ver una de las bibliotecas más famosas del mundo: la Biblioteca Nacional de Alejandría. Un recital de arquitectura moderna que parece emerger del mar.



Una de las opciones era estar dos días en El Cairo, pero preferimos conocer esta ciudad.